Se derrama el extasis en la piel. Una ola de viento. Un Te Quiero.
Corroe bajo la piel la sangre que hinchada de ti se agita entrometiéndose en el corazón.
Llena de gritos, de suaves murmullos, de sudor otra vez amando.
Golpeando la calidez de los labios, el jugo mágico que calma la sed, los ojos que enardecen, las lágrimas estropeadas y un roce agudo que aún vibra.
Poco a poco, la ansiedad se vuelve sosiego, y la exaltación ternura.
Y una vez más, amarte inunda el alma y el cuerpo.